Para dentro también se crece.

Hay veces que no, no es como te esperabas el alcanzar tu sueño. Quizá tiempo atrás lo veías de otra manera, algo más inocente, alcanzable, realizable. Quizá sí, eras suficiente para conseguirlo. Y lo hiciste. Pero qué hay de esas veces, en las que, simplemente te distraes y pierdes ese Norte? ¿Qué hay de esas veces en las que te preguntas cuál es tu Norte? Si habrá cambiado, si ahora buscas otra cosa... si no quieres cumplir un sueño para colgarlo en la pared, simplemente. Si ahora los sueños han cambiado de significado. Si ya no te importa más lo que piense el vecino del tercero. Si muchas personas han pasado a ser ese vecino del tercero. Pero anyway, hay que seguir caminando, por ti, por tu salud: tu nueva meta, intentar ser más segura, escuchar más a tu interior... y sientes entonces que hay mucho trabajo que hacer. Porque para dentro también se crece.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Soltar

Visita a Knossos.